Cuando llegó este libro al taller, no sabíamos lo que teníamos entre manos, (bueno, si, un libro escrito en francés), e investigamos un poco y descubrimos una gran historia.
George Sand es el nombre del escritor de nuestro libro, seudónimo de
Amandine Aurore Lucile Dupin, una escritora francesa.
Nació en París,
hija de padre aristocrático y madre de la clase media. En 1822, contrajo
matrimonio con el Baron Casimir Dudevant, y tuvieron dos hijos. En 1831, se separó de
su esposo llevándose a sus dos hijos y se instaló en París. Cinco años
después obtiene el divorcio.
Comenzó a preferir el uso de
vestimentas masculinas, aunque continuaba vistiéndose con prendas
femeninas en reuniones sociales. Este "disfraz" masculino le permitió
circular más libremente en París, y obtuvo de esta forma, un acceso a
lugares que de otra manera hubieran estado negados para una mujer de su
condición social. Esta era una práctica excepcional para el siglo XIX,
donde los códigos sociales, especialmente de las clases altas, eran de
una gran importancia. Entabló relación con el compositor Fréderic Chopin, Franz Liszt, el pintor Eugène Delacroix, el escritor Heinrich Heine así como Victor Hugo, Honoré de Balzac, Julio Verne y Gustave Flaubert.
¡que historia!
El libro está impreso en un papel de gran calidad, y la verdad que internamente no necesitaba nada, cosa que de sus cubiertas no podemos decir lo mismo.
Las tapas estaban deterioradas, el dorado estaba muy rozado y había perdido el brillo. El lomo estaba perdido en más de una tercera parte, le faltaban las cabezadas y parte de los refuerzos.
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| Portada-George Sand, La Mare au Diable |
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| Contraportada- Prix de la Ville de Marseille |
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| Interior |
El libro estaba cosido a la española, con dos cintas de algodón y poseía las guardas de Geltex marrón.
El cosido estaba bastante bien, el problema era que la cola, al ser orgánica estaba deteriorada, y había perdido su funcionalidad, así que limpiamos mecánicamente el lomo eliminando la cola antigua, y pusimos cola vinílica en el lomo, lo reforzamos, pusimos cabezadas nuevas y un fuelle.
Reemplazamos las guardas deterioradas por unas similares y trás tener el cuerpo del libro preparado restauramos las tapas.
El recubrimiento de las tapas originales, las desprendimos dentro de un baño de agua, eliminando la suciedad y el cartón antiguo, lo alisamos entre secantes y tras el secado, realizamos con las tres piezas(las dos piezas de las cubiertas, y el resto del lomo) unas cubiertas nuevas, realizando injertos con un material similar al original.
Para unificar el tono rojo y proteger el recubrimiento, dimos una fina capa de barniz incoloro.
El libro recobró su estado original, con una fácil manipulación, y sin temer por lo que queda de lomo, ya que gracias al fuelle, el libro abre perfectamente.
¡Fué un gran trabajo, con una gran historia!